Nos deleitamos con aquellas cosas que rompen nuestra monotonía, que no comprendemos, pero nos fascinan, y si además presentan un halo de misterio el goce alcanzado es mayor.
Pero al final “LA CURIOSIDAD MATA AL GATO”, y el placer decae con gran rapidez.
En este trabajo se da una respuesta a estos interrogantes, no será la única, pero sí una respuesta divertida, en dónde lo importante será generar esta curiosidad y prolongarla en el tiempo que dura la exposición.





